viernes, octubre 21, 2005

SEGURIDAD O ENCIERRO



PAPONCHOPINA

El tema de la delincuencia en Chile, cada día que pasa se torna más intolerable. Claramente los "desadaptados sociales", aún cuando no superan en cantidad a los "ciudadanos adaptados", ejercen un control casi total sobre el ciudadano común y corriente que con gran esfuerzo paga sus impuestos para tener derecho a vivir seguro y libremente en nuestro país.

El hecho de que nuestros sitios de residencia deban estar con perros, rejas y alarmas de seguridad permanentemente y que nosotros evitemos transitar en ciertos horarios por nuestro propio vecindario, pone en evidencia que nuestra sociedad está muy enferma y lo que es peor es que no vemos indicios de mejoría.

Sin embargo, no todo es negativo. Debemos exigir como ciudadanos que las autoridades que nos representan en cada uno de los poderes del estado, den señales claras y consistentes para que esta "lacra social" deje de amedrentarnos y mantenernos como prisioneros en nuestras propias residencias.
Para lograr lo anterior necesitamos:
  • Un Poder Legislativo que emita leyes adecuadas a nuestra sociedad actual, con penalidades perfectamente aplicables y ejemplificadoras para aquellos que las transgredan.
  • Un Poder Judicial cuya justicia se ejerza con independencia y no esté ni se vea contaminada con la presión de otros poderes estatales y/o sociales existentes.
  • Un Poder Ejecutivo cuya autoridad se ejerza con energía y gran capacidad de liderazgo.

A L G O D O A L


Preocupación cero

Si de veras uno quiere aislarse del mundanal ruido de ciudades contaminadas ambiental y acusticamente, la solución es disfrutar por unos días, los paisajes y la vida cotidiana de Algodoal, una isla Brasileña.
  • En el litoral del Pará, a aproximadamente, 200 km de la capital, Belém, se encuentra la bellísima isla de Algodoal. Por ser poco conocida por los turistas brasileños, la isla recibe, principalmente, visitantes extranjeros. El archipiélago, al cual la isla pertenece, recibió ese nombre porque, a la distancia, sus dunas de arena blanca, se asemejan a una vasta plantación de algodón.
  • Declarada Área de Preservación Ambiental (APA), Algodoal mantiene características de una primitiva colonia de pescadores.
  • Allí recientemente llegó la energía eléctrica, no existen vehículos motorizados transitando por las calles. El transporte utilizado son las carretas cargadas por caballos.
  • La isla posee varios tipos de playas, algunas con dunas de arenas blancas y todas bañadas por mar azul y límpido. La más conocida es la de Princesa. Pero hay también las playas de Vila, Mococa y Fortalezinha.
  • Aunque parezca increíble, en medio de este paraíso, Margarita Castro, una chilena, tiene una posada, que los lugareños cariñósamente la llaman "Pousada da Chilena".