Preocupación cero
Si de veras uno quiere aislarse del mundanal ruido de ciudades contaminadas ambiental y acusticamente, la solución es disfrutar por unos días, los paisajes y la vida cotidiana de Algodoal, una isla Brasileña.
- En el litoral del Pará, a aproximadamente, 200 km de la capital, Belém, se encuentra la bellísima isla de Algodoal. Por ser poco conocida por los turistas brasileños, la isla recibe, principalmente, visitantes extranjeros. El archipiélago, al cual la isla pertenece, recibió ese nombre porque, a la distancia, sus dunas de arena blanca, se asemejan a una vasta plantación de algodón.
- Declarada Área de Preservación Ambiental (APA), Algodoal mantiene características de una primitiva colonia de pescadores.
- Allí recientemente llegó la energía eléctrica, no existen vehículos motorizados transitando por las calles. El transporte utilizado son las carretas cargadas por caballos.
- La isla posee varios tipos de playas, algunas con dunas de arenas blancas y todas bañadas
por mar azul y límpido. La más conocida es la de Princesa. Pero hay también las playas de Vila, Mococa y Fortalezinha. - Aunque parezca increíble, en medio de este paraíso, Margarita Castro, una chilena, tiene una posada, que los lugareños cariñósamente la llaman "Pousada da Chilena".

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