
PAPONCHOPINA
Parece muy fácil plantear la pregunta, sin embargo aún cuando la respuesta clásica es: "... si, es cierto, tenemos que conversar", aquí surge el primer problema: no decimos cuándo ni dónde ... y en la mayoría de los casos no concretamos la conversación, no obstante haber existido un principio de acuerdo en que ésta era necesaria.
Cuando logramos ponernos de acuerdo en dónde y cuándo conversar, son tantas las cosas que queremos decirle a nuestro interlocutor, que no somos capaces de darnos el tiempo necesario para escuchar lo que nos quiere comunicar.
Normalmente se produce un diálogo de sordos, vale decir que ambos tratamos de hablar al mismo tiempo, sin ninguna posibilidad de escucharnos ni entendernos mutuamente.
En consecuencia, debiéramos replantear la pregunta y decir: "¿Escuchémosnos?" tomando en consideración, que para concretar esta acción debemos señalar claramente cuándo, dónde y estar dispuestos a permanecer en silencio, mientras nuestro interlocutor nos diga lo que nos quiere comunicar y vice-versa.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario